El funcionario evaluó que la información sobre el conflicto “fue bastante maltratada” desde el inicio de la disputa y apuntó que “en realidad los 48 despedidos ya habían sido reincorporados hace más de veinte días, aunque esto no era considerado por los delegados en una situación de intransigencia”.
Tomada señaló, no obstante, que también hubo intransigencia por parte de la empresa Monsa SA, por lo que “esa falta de confianza entre los actores” fue la que llevó al conflicto a extenderse por 42 días.
En declaraciones a radio La Red, Tomada ratificó que la empresa no va a recibir ningún tipo de subsidio ni compensación económica de parte del Estado por los boletos que no cobró durante la parálisis del servicio, de casi un mes y medio.

