“Basy es un ejemplo de lucha y tenacidad, siempre digo que los jóvenes tienen que ser protagonistas, y este chico lo es, luchando por lo que quiere, que más que sueño es una necesidad”, remarcó Passo.
Basy nació prematuro y contrajo osteomielitis. A los 2 años comenzó con problemas para caminar y tuvo dos operaciones de columna. Su madre, María Susana Reyes, explicó que “hasta los diez años tuvo una vida normal, corría, jugaba…”, pero a esa edad comenzaron los problemas de nuevo, tuvo una tercera intervención y ya no caminó más.
“Las motos son una pasión”, afirmó Basy con una sonrisa y detalló que el triciclo a motor que él anhela “está totalmente adaptado para personas en silla de ruedas”.
Laura Moyano, miembro de C.A.M.A. (Centro de Ayuda al Motero con Averías), de “La banquina de C.A.M.A.” e impulsora de la colecta para cumplir el sueño de Basy, explicó: “leí en nuestra página de Facebook que un chico puso como la moto de sus sueños un triciclo y me resultó extraño. Luego me metí en el perfil de Basy, me interioricé y aquí estamos organizando el festival para completar el dinero necesario”.
“Con un auto él necesitaría ayuda para que lo suban, guarden la silla en el baúl y muchas complicaciones más. Y no sólo eso, salir en un barrio sin las mínimas facilidades para circular con silla de ruedas, sin bajadas, con piedras, pozos, se transforma en un forzoso Dakar a pequeña escala”, argumentó Laura, y agregó que “el modelo de moto que quiere Basy se llama ‘Waira', que en quechua significa ‘viento', nosotros los moteros al despedirnos decimos ‘que los vientos sean benévolos con ustedes', es un hermoso mensaje para el viento de cambio que le espera a este chico”.
“Basy estudió, trabaja acá en su casa como vemos, reparando computadoras, y lucha por lo que desea, es un ejemplo de vida y un orgullo para los tigrenses. Vamos a demostrar que cuando hacemos los esfuerzos juntos, suceden cosas maravillosas”, finalizó Passo.

