"Yo salí con Gisela un tiempo largo e intentamos separarnos diez veces. La última vez me dijo, 'Me voy a vivir a Jujuy, no te quiero ver más'. Habrá sido en abril, mayo. Se fue a Jujuy y no me atendía el teléfono. No me hablaba. El día del cumpleaños de mi hija me llama y me dice, 'Ariel, que la pases muy bien'. Al otro día me dice, 'Tengo un regalito para llevarte de Jujuy'".
"'¿Qué? ¿Estás embarazada?'", le pregunté. "'¿Cómo sabés?'", me preguntó. "Al principio, no le creí. De mí era difícil porque yo creí que no podía pasar. Llegó acá, vino con los estudios, estaba con su mejor amiga y le pido un ADN. Fue la segunda vez que me cagó a trompadas. Me pegó siempre", fueron sus palabras del productor en el piso de "Intrusos".

