El hombre fue llevado al departamento del fiscal como testigo por efectivos de la Policía federal junto a “un compañero y un encargado que era electricista”, donde permanecieron desde las “las 7 hasta las 11” del lunes 19 de enero.
“Lo que más me impacté es ver la sangre. Mucha sangre, más de dos litros, tres litros... era bastante”, describió el hombre en una entrevista con el canal Telefé.
Según relató, los testigos ingresaron al departamento de la torre Le Parc, en el barrio porteño de Puerto Madero, por el ascensor “de servicio” porque en ese momento “el de la entrada (principal) no andaba”.
Luego, al entrar al dormitorio de Nisman, el testigo recordó: “Veo a mi lado izquierdo el baño, que está al lado del vestidor, y veo ahí, en el piso, lleno de sangre. Cuando vi esa sangre se me puso como frío en la piel”.
En el baño, dijo, había sangre “en el centro, al lado de la ducha, justo al lado de la puerta corrediza” y “pisadas de sangre en el pasillo del vestidor”.
Consultado sobre si eran “muchas” las marcas que se hallaron en el piso contestó: “más o menos”.
Además, indicó que vio “documentos” en el cesto de basura a los que los peritos “les sacaban fotos y los filmaban”, una notebook prendida “en la pieza de las nenas” y en el dormitorio de Nisman “estaba prendida la TV”.
Consultado sobre si se encontró dinero en el lugar, dijo que no había efectivo pero sí “un cheque de 200 mil pesos y un par de pasaportes que era de el (Nisman) de la caja fuerte”.
Durante el procedimiento hubo “menos de 30 personas” en el lugar, entre efectivos de la Policía Federal y Prefectura además de la fiscal del caso, Viviana Fein, la “madre y las dos hermanas” del fiscal, señaló el testigo.
Este testimonio se conoció tras el de Natalia Fernández, quien, en una entrevista publicada ayer por Clarín, denunció numerosas irregularidades.
