“Como resultado sobrevienen enfermedades en el cuidador como estrés, síntomas depresivos y neurovegetativos; o una predisposición a adquirir enfermedades con más frecuencia. Por eso, es importante detectar los síntomas de cansancio, ansiedad, enojo, culpa y depresión de estas personas”, advirtió el especialista.
Mauriño destacó que es importante desacreditar dos mitos: que la demencia es una parte normal del proceso del envejecimiento; y que no hay nada que se pueda hacer para retrasarla o mejorar la calidad de vida de los pacientes, familiares o cuidadores. “Ésa es la misión de este taller de interacción”, concluyó el médico
