Después, como el helicóptero no podía volar por las condiciones meteorológicas (un tifón), fue enviado por carretera al hospital Yokkaichi, donde fue operado de urgencia para reducir "un hematoma en la cabeza", indicó su padre Philippe.
El golpe que se dio Bianchi, cuyo Marussia se salió de la calada pista en la 43ª vuelta de las 53 previstas, fue tremendo.
Bianchi tuvo la mala fortuna de golpearse con la parte trasera de una grúa, que retiraba, entre dos raíles de seguridad, el Sauber del alemán Adrian Sutil, que se acababa de empotrar contra un muro de neumáticos en la misma curva, la 7ª del circuito.
Un escáner hospitalario "mostró que sufre una grave lesión en la cabeza", informó la Federación Internacional de Automovilismo (FIA).
"Está siendo operado y, luego, será transferido a la unidad de cuidados intensivos. El hospital general de Mie difundirá un comunicado de salud en el que detallará esta información", añadió la organización del Mundial de Fórmula 1.
Entrada la noche en Japón, la operación terminó pero no habrá noticias hasta el lunes ya que como informó Philipp Bianchi había que esperar "24 horas para saber algo más".
El piloto francés "perdió el control de su coche, que atravesó la zona de escapatoria y golpeó la parte trasera del tractor (grúa)", precisó la FIA, después de que el piloto fuera sacado del coche por "un equipo de extracción".
El violento accidente provocó que el coche de seguridad saliera en la vuelta 44 y se suspendiera definitivamente la carrera, cuando el británico Lewis Hamilton (Mercedes) era líder.
