Durante una exposición de casi tres horas junto a su colega Raúl Sorraco, Armetta dio por acreditado que entre las 14.30 y las 17 del 3 de febrero de 2011, en la villa La Cárcova de José León Suárez, "Rey abusó de su calidad de funcionario y efectuó disparos con su escopeta 12/70, impactando en Ramos y Almirón".
La fiscal consideró que Rey cometió un "doble homicidio agravado por su condición de policía" y reclamó para él la pena máxima, pero el ex miembro de la Policía Buenos Aires 2 ni se inmutó y continuó mirando al frente como en todo el debate.
Como agravantes consideró el haber efectuado disparos con "un arma con munición letal e incontrolable donde había menores" de edad, y que no le dio ninguna posibilidad de defensa a las víctimas, que eran muy jóvenes.
Para solicitar una condena, Armetta valoró la declaración de varios jóvenes que esa tarde estaban junto a la víctimas: uno de ellos identificó a Rey en rueda de personas como quien disparó contra Ramos y otros dos dieron su descripción (delgado, con anteojos y el pelo parado) luego de presenciar los balazos contra las víctimas.
Esos testigos coincidieron en que Rey estaba escondido detrás de los vagones cuando la gente ya había dejado de saquear el tren y no había motivos para disparar y las pericias balísticas ubicaron al tirador en el lugar señalado por los jóvenes.
"La labor de Gendarmería vino a corroborar que el relato de los testigos es creíble", remarcó la fiscal y consideró que "el poder ofensivo de un arma de esta naturaleza (la escopeta) es letal", cuando según otros policías se hubieran podido usar postas de goma.
Armetta recordó también que otro policía señaló que los disparos efectuados con postas de plomo surgieron del lugar donde estaba Rey y desacreditó las declaraciones efectuadas en la etapa de instrucción por el imputado, que dijo que sólo había usado cartuchos para disuadir.
Para la fiscal, tanto Rey como sus compañeros "mintieron" acerca de la ubicación que tenían en el tren para beneficiar su situación, pero dijo que esto se pudo subsanar porque por la sala pasaron todos los policías que estuvieron en el operativo y la descripción que dieron los testigos solo coincidía con la del imputado.
Sobre Vega se refirió Sorraco, quien dijo que no creía la versión del ex policía acerca de que se había confundido de cartucho porque lo estaban agrediendo y recordó que era instructor de tiro en la fuerza.
"Vega tenía la posibilidad de optar por otra conducta pero no lo hizo. Romero dijo que salió de entre los pastos y le tiró cuando se escapaba", recordó el fiscal en referencia a lo declarado por el sobreviviente, que identificó al expolicía en fotos.
"Romero no estaba haciendo nada, de hecho le dieron por la espalda", agregó.
Sorraco también mencionó la declaración de otros efectivos que culparon a Vega de tirar municiones de plomo y dijo que el propio imputado aceptó haber estado en el lugar donde lo ubica el joven que resultó lesionado.
A la hora de pedir la pena, tuvo en cuenta los mismos agravantes pedidos para Rey.
El juicio continuará el jueves próximo ante los jueces Gustavo Garibaldi, Mónica Carreira y María del Carmen Castro con el alegato de la defensa de Vega.
