La investigadora realiza experimentos con semillas junto a otros científicos y en este sentido explicó que “con tantos días de smog las semillas que plantamos en enero aún no han germinado, aunque normalmente deberían estar ya brotando”.
“En un día de smog se reduce la visibilidad, lo que significa que la fuerza de la luz para las plantas se reduce”, señaló la investigadora.
“La fotosíntesis se debilita y ello influye no sólo en el crecimiento de las hojas, sino también en las semillas y frutos”, de esta forma no sólo empeorará la cantidad, sino también la calidad de las cosechas.
“Especialmente en invierno y a comienzo de primavera aumenta el smog, lo que influye sobre todo la producción agrícola en invernaderos”, explicó la docente.
