En el lugar también se hicieron presentes representantes de la política nacional como el secretario de Derechos Humanos Martín Fresneda, el vicegobernador bonaerense Gabriel Mariotto, y el diputado Leonardo Grosso.
En declaraciones a la prensa, Fresneda dijo que el inicio del juicio es “una buena noticia, en el marco de un dolor que no ha cesado” y pidió que el juicio “sirva para ampliar la prueba” y llegar a quienes ordenaron la represión.
El reclamo de Fresneda, que es replicado por los familiares, se debe a que el juicio que se desarrolla en el Tribunal Oral 2 apunta contra los presuntos autores materiales de las muertes y no contra quienes dieron la orden.
Aquel día de febrero, un tren de carga descarriló en cercanías del barrio La Cárcova, y la Policía reprimió a los pobladores del lugar cuando estos quisieron tomar el contenido de los vagones siniestrados.
“Hoy estamos viendo situaciones dramáticas en otros países, y uno se pregunta cuánto vale la vida de esos jóvenes y de estos jóvenes que, a tan corta edad, se quedaron sin futuro”, señaló Fresneda minutos antes de ingresar a los Tribunales de San Martín.
El secretario dijo que las víctimas de La Cárcova “eran jóvenes que iban en búsqueda de alimento, eran jóvenes que venían de una situación dramática y el final fue más dramático”.
“La Justicia tiene que actuar, no queda otra alternativa. Nos hace falta la Justicia, queremos justicia”, señaló.
El accionar de la Policía Bonaerense durante los hechos fue analizado por el vicegobernado Mariotto: “La fuerza tienen heroicos servidores y algunos actores enquistados en prácticas del pasado, pero nunca se tuvo en la provincia a 'la mejor policía del mundo'”.
“La violencia institucional se cobró la vida de dos chicos, que fueron asesinados brutalmente por la Policía. Llegamos al juicio para acompañar a la familia, para ponerle institucionalidad, para que no vuelva a ocurrir”, enfatizó.
Asimismo, Mariotto señaló que después de los asesinatos “se pudo cambiar al jefe de la (policía) departamental”, y explicó que en esa zona se produjeron otros hechos de similares características en contra de jóvenes de barriadas populares.
“Cuando hay un jefe de calle que tiene esas prácticas es porque hay un fiscal y un juez que miran para otro lado”, explicó.
Por su parte, el diputado nacional por el Frente para la Victoria Leonardo Grosso, afirmó que el inicio del juicio fue posible “por la organización popular”.
En diálogo con la prensa, Grosso mostró su convicción de que los policías acusados por la muerte de los dos jóvenes serán condenados.
“Los primeros días, la fiscalía había empezado a investigar de la mano de la Policía, fueron los propios vecinos quienes los denunciaron y lograron que trabaje Gendarmería”, señaló.
Frente a los tribunales de San Martín, donde se desarrollarán las audiencias, Grosso pidió que se avance sobre la “cadena de mando” que dio la orden de reprimir con “balas de plomo” en los sucesos de febrero de 2011.
“Después de una intensa pelea, por fin llegamos al juicio, que es algo que esperamos con mucha ansiedad, para que se haga justicia”, detalló.
El dirigente del Movimiento Evita explicó que “sin organización todo hubiera sido imposible, llegar acá sin la organización popular, porque la Justicia es un hueso duro de roer”.
“Este no es un caso aislado, hay miles en todo el país, necesitamos saber cuál fue la cadena de mando”, afirmó.
También la referente de las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Taty Almeyda, manifestó su solidaridad con los familiares de los jóvenes fallecidos.
“La justicia legal, y no por mano propia, llega”, dijo Almeyda, quien criticó el “gatillo fácil, que atenta contra la vida”.
Del acto además participaron el legislador porteño Pablo Ferreyra, la dirigente kirchnerista Victoria Montenegro e integrantes de Madres del Dolor.

