El 90% restante de los más de 10.000 encuestados señaló que Dios u otro poder superior influyó al menos parcialmente en la creación del cosmos, la ciencia y los seres humanos.
Entre los encuestados de confesión evangélica, en torno a un 97% comparte esta opinión y más de la mitad defiende el creacionismo. Estas teorías provienen del fundamentalismo protestante y niegan la de la evolución, formulada por el inglés Charles Darwin.
Los creacionistas se basan en el relato bíblico, según el cual Dios creó el mundo en seis días. Más del 40% de los evangélicos se mostró a favor de que en el colegio se enseñen las teorías creacionistas en lugar de las darwinianas.
El dato curioso es que de unos 600 científicos que incluyó el sondeo, sólo uno de cada cinco cree que Dios no tuvo nada que ver con la creación del Universo. Además, en torno a uno de cada tres estadounidenses ve un conflicto entre ciencia y religión.
“Las tensiones se hacen especialmente patentes en el tema de la evolución”, dijo el domingo la investigadora Ecklund, que dirigió el estudio para la AAAS. No obstante, aproximadamente la mitad de los evangélicos cree que religión y ciencia podrían trabajar juntos. (Télam)
