Hasta allí llegaron seis hombres, repartidos en dos autos, y amenazaron a los empleados y a un cliente que había pagado 10 mil pesos por una reparación.
Usando pistolas 45 y 9 milímetros, los delincuentes se llevaron el dinero pagado por el cliente y el que encontraron en la caja, pero pasaron a la casa familiar de los propietarios y estuvieron revolviendo todo el lugar en busca de más dinero y objetos de valor.
Después de recorrer todas las instalaciones y buscar lo que les servía, los delincuentes trasladaron a los habitantes de la vivienda y los empleados del negocio, además del cliente, al taller donde los encerraron, tras lo que escaparon.
