Othacehé afirmó que “el peronismo tiene que garantizar que este proceso de transformación que ha empezado (en 2003 con Néstor Kirchner) tenga un nuevo rumbo y continuidad en 2015” y vaticinó que “la continuidad del peronismo la va a representar Massa porque él es y piensa como el peronismo”.
En declaraciones a radio La Red, el intendente de Merlo, acusado de “traidor” por varios dirigentes del kirchnerismo, no descartó que la pelea por la sucesión presidencial en 2015 se concentre en “un balotaje” entre Massa y Daniel Scioli: “podría ser”, respondió y vaticinó que “va a haber la mayoría de los peronistas con Massa”.
“Daniel -dijo- es un hombre con personalidad, se equivocan los que dicen que es un hombre que se puede someter, él tendrá que tomar decisiones en su momento, cada cual tiene sus tiempos”.
En cambio, señaló: “Massa tiene las condiciones para ser presidente en 2015” y vaticinó que “gran parte del pueblo argentino va a acompañar a Massa y gran parte del peronismo, incluso muchos de los que hoy están en el kirchnerismo y en el sciolismo”.
Consultado sobre su decisión de abandonar el oficialismo, dijo que los intendentes peronistas “no hemos sido consultados, convocados para tomar parte de las decisiones estratégicas” para “la solución de los problemas de la gente: la inflación, la seguridad, ni siquiera de cuestiones tácticas”.
Cuestionó en cambio sus pares que desde el oficialismo lo acusaron de “traidor”.
“Es una forma de desprestigiarme, tengo una trayectoria y muchos de los que hablan deberían no hablar” advirtió y apuntó directamente contra el vicegobernador bonaerense Gabriel Mariotto. “La peor consideración en la provincia la tiene el profesor Mariotto, que juega a todas las puntas” desafió Othacehé para luego señalar “las denuncias, las causas, que tiene (Mario) Ishii” o remarcar que el intendente de Tres de Febrero, “el negro (Hugo) Curto en 2005 se fue de Kirchner a jugar con Duhalde”.
Rechazó además acusaciones de desestabilización contra el Gobierno nacional de parte del peronismo opositor: “Lo peor que le podría pasar a la Argentina sería una ruptura o cuestionamiento institucional”.

