“Aquí tiene que ver con una forma de educación de la familia, de desesperación de no saber qué hacer, cómo frenar a los chicos.
Aquí no se está pensando que tiene que volver a la escuela y que va a quedar expuesta, y se genera un círculo desde el cual le será difícil salir”, afirmó, en declaraciones a Radio Provincia.
La especialista consideró que ante un hijo que cometió bullying, “en primer lugar hay que explicarle que no debe hacerlo, hay que buscar la reflexión de lo que hizo, mostrarle el daño que le causó a otro y cómo lo ubica en el lugar de posible víctima a futuro, no hay que fomentar la humillación desde el adulto”.
“Los padres y la escuela deben trabajar juntos y dejar de acusarse mutuamente, es la forma de lograr una mejor convivencia y que el bullying baje su incidencia”, aseguró.
