No obstante, el Ministerio atribuyó este incremento al mayor esfuerzo realizado por los colegios para detectar y denunciar los casos de acoso escolar o “bullying”.
En todo Japón, 22.272 colegios de primaria, secundaria y bachillerato -el 57,3 por ciento de todas las instituciones sondeadas- informaron de casos de “bullying”.
De esos centros, el 53,2 por ciento localizó los abusos a través de encuestas a estudiantes, uno de los métodos de detección cuyo uso los colegios comenzaron a potenciar, indicó el Ministerio.
Por primera vez, el informe del pasado curso recogió además el número de casos que fueron denunciados a la policía; 913, un 0,5 por ciento del total.
El “bullying” es un grave problema en Japón que empuja a estudiantes al suicidio cada año y que muchas veces está detrás de los miles de casos de abandono escolar que se registran en cada curso en el país.
En ese sentido, el informe mostró que un total de 196 estudiantes se quitaron la vida durante el año escolar (6 menos que el curso anterior) y que seis de esos suicidios podría estar directamente relacionados con el acoso cometido por compañeros de estudios.
Además, 112.689 alumnos de primaria y secundaria dejaron la escuela (un 4,1 por ciento menos que en el curso anterior), mientras que en bachillerato abandonaron los estudios 57.664 (un 2,3 por ciento más).
El informe también destacó que los casos de abandono escolar reportados en las prefecturas de Miyagi y Fukushima, dos de las más afectadas por el tsunami y el accidente nuclear de 2011, superaron la media nacional.
El desastre obligó a muchos niños de la región afectada a cambiar de colegio desde entonces, aunque el Gobierno nipón consideró que es difícil establecer con seguridad la relación directa entre ambos fenómenos.
