“Ya hemos mejorado la infraestructura y la inclusión social educativa. El desafío próximo es mejorar la calidad educativa”, sostuvo al evaluar los resultados que ubicaron a Argentina en el puesto 59 entre 65 países del mundo evaluados por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos.
El ministro de Educación, Alberto Sileoni, justificó los malos resultados de la prueba PISA, al afirmar a DyN que “a todos los países americanos no les fue bien, inclusive tuvieron un descenso”.
El diputado electo Julio Cobos (UCR-Mendoza) advirtió que “en la última década la situación de la calidad educativa en la Argentina empeoró significativamente” y estimó que mejorarla es una “asignatura pendiente”.
“No vamos a tener un país mejor e integrado si no hacemos un gran esfuerzo en ampliar la cobertura educativa, en aumentar la calidad de lo que se enseña y se aprende”, sostuvo.
En tanto, la diputada nacional Alicia Terada (ARI-C-Chaco) aseguró que “en educación Argentina tuvo una década pérdida”, al aludir al período de gobierno del kirchnerismo, y agregó que “volvemos a retroceder en términos de calidad educativa como lo venimos haciendo desde diez años”.
El ex ministro de Educación Juan Llach consideró en declaraciones a DyN preocupante que haya “algo más del 50 por ciento” de los alumnos argentinos que “no comprenden cabalmente lo que leen” y citó un estudio canadiense sobre la juventud en la transición para advertir que, por esto, se corre el riesgo de que “tengan muy pobre desempeño laboral”.
Manuel Alvarez Tronge, presidente de Proyecto Educar 2050, interpretó los resultados de las pruebas de evaluación como un llamado de atención y opinó que “como padres tenemos que salir a pedir por más y mejor educación”.
