Los delincuentes obligaron a las víctimas a subir al primero de los autos, donde estaba amenazada su propietaria, una joven de 25 años a la que habían asaltado minutos antes en la zona.
En ese vehículo y en un Peugeot 206 se dirigieron hasta la casa de uno de los jóvenes, ubicada en la calle Enrique Finocchieto al 900, de San Antonio de Padua (Merlo), donde robaron dinero, electrodomésticos, objetos de valor y una pistola calibre 3.57.
El dueño de la casa robada fue liberado allí mismo, mientras que su amigo y la joven fueron llevados nuevamente cautivos hasta la esquina de Bernardo de Irigoyen y Santa María de Oro, en Morón.
La policía encontró el auto de la mujer abandonado a unas dos cuadras de la vivienda asaltada.
Tomó intervención la comisaría tercera de Morón, donde se instruyeron actuaciones por "privación ilegal de la libertad, reiterado, robo, calificado por el empleo de arma de fuego, en poblado y en banda y robo de automotor".
