Asimismo, la norma castigará con penas de tres a seis años de prisión si el conductor "se diese a la fuga, estuviese bajo los efectos de estupefacientes, con un nivel de alcoholemia igual o superior a 1 gramo por litro de sangre, o estuviese conduciendo en exceso de velocidad de más de 50 kilómetros por encima" de los límites reglamentarios.
La iniciativa, que pertenece al senador radical Juan Carlos Marino y que ya tenía la media sanción del Senado, incorpora como agravantes a las figuras de "abandono de persona, exceso de alcohol y de estupefacientes, y exceso de velocidad".
