“El prestigio lo pierde el entrenador porque yo soy el máximo responsable de lo que sucedió. Ni los jugadores ni River perdieron prestigio”, sostuvo.
Con todo, defendió su trabajo ante las críticas de muchos hinchas que ya dejaron de considerarlo un intocable por su condición de técnico más ganador de la historia de River.
“Hay cosas que hemos hecho muy bien. Cuando llegamos, hubo muchísimos lesionados que los tuvimos que recuperar, y hoy me saco el sombrero con el cuerpo médico porque están a la par de todo el grupo. Nos pone contento revalorizar a un montón de jóvenes”, enumeró Díaz al hablar sobre las bondades de su tarea.
El técnico indicó que entiende el malestar popular y, pese a que el miércoles expresó que los hinchas de River quedaron “demasiado disconformes” para su gusto tras la eliminación, están en su derecho de protestar. “Entendí a la gente porque estaba ilusionada como estaba yo y cuando se rompe una ilusión hay que proponerse algo a futuro y nuestro objetivo es ese, mirar para adelante”, subrayó. Según Ramón, la eliminación “fue un golpe muy duro para los jugadores”.
“Fue un golpe muy duro por el esfuerzo que hicieron”, aunque recordó: “No me olvido que cuando llegamos se hablaba solamente del descenso”. Autocrítico, dejó en claro que no le gustó para nada el nivel de juego mostrado en la revancha que Lanús ganó 3-1 en el Monumental.
“Nos dolió de la manera en que se perdió, cometimos errores en una instancia delicada y no lo pudimos superar, por eso lo más preocupante es cómo jugó el equipo y eso es lo que vamos a tener que mejorar”, manifestó. Díaz destacó que está “maduro” y que tiene “sabiduría” para asimilar las críticas, al tiempo que adelantó que está preparando un informe sobre su trabajo para entregárselo al presidente que después de mediados de diciembre suceda a Daniel Passarella, quien ya anunció que no irá por la reelección.
Consultado por la frase que pronunció el jueves, cuando dijo que es de una “tierra de caudillos” y tiene “huevos”, respondió: “Me siento muy orgulloso de ser riojano, y después tengo entendido, por lo que me cuentan, que fue una de las zonas donde hubo muchos caudillos. Es una zona que es típica de nosotros. Decir 'huevos' es una forma de decir que me encantan los desafíos y lo que hago, y seguramente lo voy a seguir haciendo por mucho tiempo, acá o en otro lugar”.
