Los voceros explicaron que el policía, agente de la comisaría 23 del barrio porteño de Palermo, fue sorprendido por los cuatro delincuentes, quienes lo rodearon y le exigieron sus pertenencias.
El suboficial, quien estaba vestido de civil y llevaba un bolso con sus pertenencias, incluido su uniforme, se identificó como policía, dio varios pasos hacia atrás y al tiempo que extrajo su arma de fuego les dio la voz de alto a los asaltantes.
En ese momento, uno de los malhechores que se encontraba armado realizó un disparo y entonces se originó un enfrentamiento armado entre los ladrones y el agente.
El tiroteo culminó cuando uno de los asaltantes resultó herido de un balazo en el pecho y sus cómplices escaparon, dos de ellos en una moto que habían dejado estacionada a escasos metros, y el restante corriendo.
Los informantes indicaron que el policía salió ileso de la balacera y que segundos después del enfrentamiento armado llamó al 911 para que una ambulancia asistiera al herido.
Al llegar al lugar los médicos comprobaron que el ladrón baleado, de 31 años y con antecedentes penales por robo, había fallecido por el disparo en el tórax.
Mas tarde, policías de la comisaría 1ra. de José C. Paz arribaron a la escena del tiroteo y secuestraron una pistola calibre 7.35 que era del maleante muerto.
Además, los investigadores trasladaron al agente a la seccional y lo dejaron demorado en la sede policial hasta que la Justicia determinó que había actuado en legítima defensa durante el episodio y quedó en libertad.
En la comisaría de José C. Paz se instruyeron actuaciones por “tentativa de robo, calificado por el empleo de arma de fuego, y homicidio”.
