Las autoridades recibieron unas 2.400 llamadas y correos electrónicos con nuevas pistas, luego que el identikit fuera divulgado 10 días atrás en un programa especial de Crimewatch, de la cadena británica BBC, dedicado a delitos policiales.
Ante esas respuestas y para analizar las evidencias, la fiscalía portuguesa emitió un comunicado donde informó que va a “continuar con la investigación” que había abandonado en 2008 luego de recorrer varias líneas de hipótesis, que llevaron incluso a sospechar de los padres de la nena.
La ministra del Interior británica, Theresa May, señaló hoy que “existe una fluida colaboración con la policía portuguesa y esto está empezando a dar sus frutos”.
“Ojalá lleve a una resolución de este hecho terrible que le ocurrió a la familia McCann y sus padres sepan que pasó con Madeleine”, añadió.
El nuevo sospechoso es un hombre de tez blanca, entre 20 y 40 años, pelo corto castaño y altura media, según las descripciones de la Policía Metropolitana de Londres.
Esa fuerza decidió reabrir la causa en 2011 y volver a examinar unos 30.500 documentos con posibles evidencias y declaraciones de presuntos involucrados.
