“Me llamó por teléfono. Me dijo 'no quiero trabajar más, se llegó a un punto que necesito correrme'“, contó la conductora. En respuesta a esto, Moria dijo sentirse aliviada “que no está ya ella, porque era muy incómodo para mí y también para ella. Hoy en 'Malas muchachas' es el día que mejor me siento”.
Moria recordó luego el motivo de su enojo. “No sabía nada de ella desde hacía tres horas y tenía que venir a grabar. Yo tenía a la nena (su nieta Helena), tenía que ir a Escobar... No la estoy buchoneando a Sofía, yo transparento mi vida”, aseguró.
Ventura buscó hacer reflexionar a Casán sobre su relación con su hija e intentar componerla. “Cuando está conmigo, a Sofía le agarra el síndrome de Peter Pan. Se vuelve nena. Cuando trabaja conmigo se transforma en una nena. Hasta se pone en posición fetal”, dijo. Y agregó que “ella me pide plata. Yo siento un uso y abuso. Ella es bien viva y es muy manipuladora y los vínculos entrañables son los que más te manipulan”.
El resto de las “Malas muchachas” intentaba convencer a Moria de perdonar a su hija. “Tengo mucho orgullo para pedir perdón y yo no tengo que pedirle perdón”, dijo enérgica.
En cuanto a los dichos de Sofía sobre no dejar que Moria vea a su nieta Helena, la diva dijo que “esta vez se la voy a sacar yo. Que no la agarre de rehén a la chica. Prefiero no verla a Helena antes de pedir perdón. Antes, yo le saco a la nena. La manipulación más patética que puede hacer es usar a su hija”. Además, la vedette contó que su hija siempre buscaba excusas para no ir a las grabaciones del programa. “Los lunes me llamaba que estaba enferma pero los fines de semana estaba bien para reventar la noche”, relató.
Carmen Barbieri también está en conflicto con su hijo Federico. El enojo de ella sería porque su hijo no le comentó que su ex marido Santiago Bal haría una obra de teatro que tendría un tono burlón hacia ella. El enojo de él sería porque su madre hizo público el motivo de la discusión. Estas idas y venidas provocaron que madre e hijo no se hablaran por varios días.
A medida que transcurría el programa, ambos fueron contando con más detalle lo sucedido y Carmen y Moria se emocionaron cuando Federico dijo que “no hablarle un día a ella, para mí son como diez” y cuando contaba que le daba vergüenza que su madre lo fuera a buscar a la escuela porque “salía en la revista 'Libre' en bolas y los pibes más grandes me cargaban”.
Casán y Barbieri coinciden en destacar lo que son Federico y Sofía. “Yo tengo el hijo que soñé. Hicimos de él (con el padre Santiago Bal) un hombre de bien”, afirmó Carmen. “Sentí que toqué el cielo con las manos cuando nació. Es buena, tiene nobleza y es la mejor mujer del planeta”, sostuvo, por su parte, Moria.
Sin embargo, Moria Casán y Carmen Barbieri aseguraron que no le van a pedir perdón a sus hijos hasta que no lo hagan ellos. Lo que no saben es cuánto deberán esperar por ello. (Reporter)

