Los medios de comunicación informaron que según el testimonio de algunos de los 155 sobrevivientes del naufragio, el tunecino Bensalem Khaled era “el capitán” del barco en el que viajaban.
Khaled se ocupó de trasladar al grupo desde el desierto a la ciudad de Misurata, en el noroeste de Libia, y desde donde se embarcaron, declararon los náufragos a los investigadores.
Asimismo, señalaron que el mismo Khaled habría sido quien prendió fuego una manta, que provocó después el incendio y el posterior vuelco del barco, aunque esto aún no fue comprobado, informó la agencia de noticias EFE.
Los cargos de los que lo acusa la Fiscalía de Agriento es de homicidio múltiple y de favorecer la inmigración ilegal.
Los inmigrantes, procedentes de Eritrea y Somalia, relataron que había otro traficante a bordo y que a ambos se los llamaba “white man” (hombre blancos) debido al color de su piel, pero éste no ha sido localizado.
Hoy el equipo de rescate volvió al lugar para seguir buscando los cuerpos que aun no fueron rescatados debido a que por las condiciones climáticas, debieron suspender las tareas de rescate.
La embarcación está a unos 50 metros de profundidad, según precisaron los buzos que trabajan en el lugar.
Hasta el momento, unos 255 cadáveres fueron rescatados, incluidos los tres hallados esta mañana.
En el barco viajaban unas 500 personas, según el testimonio de los 155 sobrevivientes, por lo que aún falta rescatar algo más de 100 cadáveres. (Télam)
