Lo concreto es que el 0-0 dejó al Ciclón ahora a tres unidades de los rosarinos, una vez cumplida la mitad de la competencia doméstica.
Otra mala noticia para el Ciclón fue que salió lesionado en un tobillo el polifuncional y dinámico Julio Buffarini, a quien sustituyó Héctor Villalba, a los 14 minutos del segundo tiempo.
La situación que más acercó al anfitrión a la conquista se vio en el segundo capítulo, cuando un cabezazo de Emmanuel Más pegó en el ángulo superior derecho de la valla de Javier García.
Pero, por el otro lado, el creativo Matías Pérez García fue importante para que Tigre le pegara un par de sustos al conjunto que, además de animar el Torneo Inicial, es finalista de la Copa Argentina.
San Lorenzo fue superior en la primera etapa, en la que consiguió dejar más en evidencia la mayor capacidad de sus individualidades, pero Tigre lo complicó al superpoblarle la mitad de la cancha y bloquear así los caminos que podían conducir hacia Javier García. Con todo, dos veces Ignacio Piatti y en una ocasión tanto Néstor Ortigoza como Más pudieron haberle dado a los Santos la diferencia en la red que procuraron sin descanso, aunque con insuficiente claridad.
En la segunda parte el anfitrión perdió la paciencia y quedó en alguna medida descompensado, por lo que tanto pudo haberse impuesto como verse doblegado debido a alguna réplica punzante.
Cristian Bordacahar y Pablo Vitti fueron quienes más asustaron a los locales, pero todo terminó sin goles, en un resultado que se tornó bastante razonable por lo realizado para cada uno de los cuadros.

