Lo expresó esta tarde en diálogo con la prensa argentina, a poco de cerrar su participación en el encuentro del G20 de Rusia y emprender el regreso al país.
En ese marco, la mandataria subrayó que tanto Argentina como la gran mayoría de los países que componen el bloque, coincidieron en buscar mecanismos para lograr “una intervención humanitaria con Naciones Unidas” como forma de resolución de la crisis.
En el extenso diálogo mantenido con los medios en la “dacha” (quinta) Velikiy Novgorod del Palacio Constantino, sitio en el que se alojó durante su estadía en San Petersburgo, la jefa de Estado brindó detalles de su intervención en la discusión por el conflicto sirio.
La situación en Siria, tal como había anunciado el presidente anfitrión Vladimir Putin, ocupó el centro del debate durante la cena de mandatarios realizada anoche en el Peterhof, palacio ubicado sobre el golfo de Finlandia.
Allí Obama chocó con una creciente oposición de los líderes mundiales a una intervención militar en Siria, durante una cumbre del G20 que se inició con la idea de reactivar la economía global, aunque la crisis del país árabe enseguida se metió en la agenda, y de inmediato quedó claro el rechazo mayoritario a un ataque militar.
La presidenta contó que al abrir su intervención de anoche propuso el envío a Siria de los 15 miembros del Consejo de Seguridad, a través de sus cancilleres, “en una misión humanitaria que tenga como objetivo generar un cese del fuego” en la zona.
“El tema provocó un intenso debate como era de esperarse, y allí Argentina sostuvo la postura explicitada a través de Cancillería, y considero que el saldo fue un debate muy intenso, y también muy necesario”, analizó.
Estados Unidos afirma, y así lo reiteró en el encuentro Obama, que más de 1.400 personas murieron en el presunto ataque con armas químicas ocurrido el 21 de agosto en una zona del este de Damasco, controlada por la oposición armada que intenta derrocar a Al Assad desde 2011, en un conflicto que según la ONU ya causó más de 100.000 víctimas fatales.
Al hablar de la postura esgrmimida en el encuentro, Cristina recordó que en la charla “se aclaró que considerábamos que el debate debería darse en otro ámbito, en Naciones Unidas, aunque fundamentalmente primó la idea del multilateralismo y de que sea la ONU la que tenga un rol protagonico”.
“Más alla de algunas posturas, el balance general fue el de la no intervención en Siria”, apuntó Cristina al resumir las deliberaciones sobre el conflicto que, atento a sus graves implicancias, fue apartado de la agenda previa establecida para ser debatido en una cena que se prolongó por tres horas, hasta las 2 de la madrugada (las 19 de Argentina).
Allí Cristina ratificó que nuestro país se opone a la intervención militar, en principio porque “intervenciones extranjeras en otros países en vez de solucionar conflictos tienden a agravarlos o profundizarlos”.
Recordó además que en el Palacio Peterhof, la carta del papa Francisco llamando a la paz también tuvo un papel protagónico, e incluso fue mencionada por Vladimir Putin y el primer ministro italiano Enrico Letta.
“Mencioné la postura del papa y su llamado a la paz, que es un valor compartido históricamente por Argentina y fundamentalmente por la historia diplomatica argentina que, tanto en administraciones radicales como la de Hipólito Yrigoyen o de Perón, fue siempre la de no intervencion en asuntos internos de otro país”, aclaró.
En este punto, Cristina puso de relieve los cuestionamientos de nuestro país al modo de funcionamiento del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, al manifestar que “en su momento dijimos que la lógica de funcionamiento del Consejo de Seguridad, y en particular la utilización del derecho a veto, es una manera de no resolver ningún conflicto”.
Por otra parte juzgó que la intervención que impulsa Estados Unidos “no tiene sentido ni coherencia”, dado que “es tratar de evitar la muerte con más muerte, cuando lo que realmente debe primar es una intervención humanitaria”.
La Presidenta indicó también que se expuso “la condena del país al uso de armas quimicas, usara quien las usara, y que somos lideres en materia de no proliferacion nuclear”.
“Formamos parte de la Corte Penal de Roma, que juzga crímenes de guerra, tambien de la Comision Interamericana de Derechos Humanos, y por lo tanto no tenemos un doble estándar a la hora de hablar”, resaltó.
Tras subrayar las fuertes posturas en contra de la intervención expuestas por Brasil, a través de Dilma Rousseff, China, Alemania, Sudáfrica, México e Italia, entre otros países, explicó que el tema también ocupó parte del encuentro bilateral mantenido hoy con Putin.
También contó que, según le confirmó el titular de la ONU Ban Ki-moon durante otra de sus bilaterales, el organismo ya designó un equipo para investigar el uso de armas químicas en Siria, porque “aún no se sabe qué se usó y contra quiénes se usó”.
Finalmente, antes de partir, Cristina reiteró su “satisfacción tanto por el intenso debate del G20, como así también el consenso contrario a una intervención militar”.

