Por su parte, TAM confirmó en un comunicado el aterrizaje de emergencia, motivado por “una turbulencia que causó heridas en algunos pasajeros y tripulantes”.
“La aeronave aterrizó de forma segura”, precisó la empresa y agregó que “lamenta el suceso” y que está brindando “la asistencia necesaria a sus pasajeros y funcionarios”.
El abogado brasileño Gustavo Prates, quien viajaba en el vuelo JJ 8065, relató que la turbulencia ocurrió poco después de la medianoche (local), cuando muchas personas estaban dormidas.
“Muchos pasajeros no tenían abrochado el cinturón de seguridad, estaban dormidos y fueron lanzados hacia el techo del avión. Algunos se golpearon la cabeza, otros, el hombro”, contó Prates al describir los momentos de “terror” vividos por los ocupantes de la aeronave. (Télam)
