Por lo pronto, en Flores Sur no sólo Ramón cerró la boca, ya que el silencio Stampa se hizo contagioso para todo el plantel millonario, todo como consecuencia del revés ante San Lorenzo de Almagro por 1-0 y, fundamentalmente, porque esa derrota se concretó con un penal que el árbitro Darío Herrera decidió hacerlo ejecutar dos veces.
Eso ocurrió porque al juez deportivo el asistente Julio Fernández le avisó que hubo un adelantamiento del arquero Marcelo Barovero cuando detuvo el primer envío de Julio Buffarini, el mismo mediocampista cordobés que aprovechó la segunda oportunidad para poner el 1-0 definitivo.
Esta versión del clásico correspondió a la quinta fecha del Torneo Inicial, pero los mismos grandes del fútbol argentino se volverán a medir el jueves próximo para resolver cuál de los dos pasará de ronda en la Copa Sudamericana y cuál quedará eliminado.
