El intendente Gustavo Posse participó de la actividad: “En San Isidro tenemos 35 hectáreas de plazas que hay que cuidar. Por eso ahora estamos en la etapa de la plantación, que es ideal en esta época del año. Hemos llegado a plantar 18.000 árboles en un año. Siempre intentamos hacerlo con los chiquitos porque ellos van a crecer junto a estos árboles, les ponen nombre y los van a recordar. Además es importante que desde temprana edad tomen conciencia de la ecología y el cuidado de la naturaleza”.
El intendente destacó que el distrito tiene 580.000 árboles, lo que significa el 1.8 de árboles por habitante.
Federico Bereziuk, subsecretario de Espacio Público, explicó el plan de obras para esta plaza, que en un primer momento estuvo orientado al mantenimiento del arbolado, donde se removieron algunas especies que estaban en mal estado. “La segunda parte es la forestación. Son 20 árboles los que los chicos van a plantar hoy para reemplazar a los que fueron removidos. Son ligustros disciplinados, es la misma especie que estaba. Luego seguiremos forestando”, agregó.
Cristina Méndez, directora del nivel inicial del Cardenal Spínola, acompañó a los alumnos en la actividad y los ayudó en las tareas. “En un año electoral, en el jardín estamos con el proyecto de estudiar las instituciones democráticas, así que los chicos estuvieron investigando acerca de qué es el municipio, quién es el intendente y cuáles son sus responsabilidades. Así fue como salió el tema de las plantas en espacios públicos y nos pareció una buena idea que los chicos se ocupen de esta tarea y aprendan a cuidar lo que es nuestro. Están felices de poder participar”, afirmó.
Mientras pisaba la tierra con mucha fuerza, Guillermina Presibalti, de cinco 5 años, enfatizó que es importante plantar muchos árboles “porque te dan sombra y te hacen respirar”.
“Hay que ser inteligente y cuidar a los árboles, porque son parte de la vida. Yo voy a venir siempre y lo voy a cuidar mucho”, dijo Agustín Ezequiel, de 6 años.
“Pusimos el árbol y después pisamos la tierra. Hay que cuidarlos con amor”, concluyó Catalina, de 5 años, luego de regar una de las plantas.

