De inmediato, el director técnico Carlos Bianchi ordenó encaminarse a Casa Amarilla para cumplir con un trabajo que comenzó a las 17.30 y se prolongó hasta las 19.
La mala nueva fue la lesión de Paredes, al cabo de una acción individual suya que se vio truncada por una fuerte entrada del arquero Agustín Orion.
El joven enganche tuvo que ser retirado sin poder apoyar el pie izquierdo y posteriormente se informó que presenta un traumatismo de tobillo.
En principio, se había previsto que los jugadores auriazules dispusieran del lunes libre y hasta el momento no se informó ninguna rectificación, pese a que el partido con San Lorenzo se reprogramó para el próximo miércoles, en el Nuevo Gasómetro, pero todavía sin definición del horario.
