Tras asegurar que “la violencia familiar no es un problema de puertas adentro, sino un problema de todos”, el ministro destacó la importancia de que las víctimas o el entorno mismo se comprometa y se animen a denunciar y pedir ayuda “de modo de que podamos poner en marcha los mecanismos de contención y los ayudemos a superar este drama”.
Según un informe elaborado por la dirección de Políticas de Género provincial, entre enero y junio de este año se realizaron 393 llamados a la línea gratuita 0800-666-5065 contra la violencia familiar, que se suman a los casos denunciados en cada una de las 65 mesas locales que funcionan en municipios de la Provincia.
En este marco, el 48,60% de los llamados fueron por casos de maltrato psíquico y emocional, el 41,73% por maltrato físico y el porcentaje restante correspondió a casos vinculados con el abandono de persona, el abuso sexual y la violencia económica.
