Habitantes de comunidades de Amecameca y Atlautla, cercanas a la montaña, afirmaron que muchos miembros de sus familias sufren de algunos problemas de salud, sobre todo en vías respiratorias y en ojos, según reseñó un despacho de la agencia ANSA.
El sábado, el gobierno se vio obligado a pasar a la siguiente fase de la alerta volcánica de Amarillo Fase II a Amarillo Fase III, previo a una evacuación de al menos 11.000 personas.
A pesar de la situación, los centros de salud de la región sur oriente del Estado de México, donde cayó mayor cantidad de ceniza, estuvieron cerrados y los habitantes no pudieron atenderse.
Otros poblados afectados son San Pedro Nexapa, San Juan Grande y San Juan Tehuixtitlán, comunidades ubicadas en las faldas del coloso.
“Parece que tenemos gripe, se sienten los ojos llorosos, la garganta seca y la nariz tapada”, dijo Imelda Galicia, de 43 años.(Télam)
