Según informó AySa, personal especializado trabajó desde el mediodía en la reparación del conducto de 250 milímetros de diámetro ubicado en la intersección de las avenidas 9 de Julio y Corrientes.
La rotura del caño se produjo durante la madrugada cuando una máquina retroexcavadora trabajaba en la zona en el marco de las obras que lleva a cabo el gobierno porteño para la instalación del servicio de transporte Metrobús.
La fractura del conducto provocó la acumulación de agua sobre la avenida, por lo que se generaron demoras en el microcentro porteño, además del cierre al tránsito de un carril de la avenida Corrientes, a la altura de la plazoleta del Obelisco. Esta noche, AySA informó se habían "finalizados los trabajos de reparación" del conducto.
Esta tarde "cinco cuadrillas lograron controlar la situación provocada por la desidia y la falta de planificación del Gobierno de la Ciudad que otra vez afectó instalaciones de AySa", se quejó la empresa dependiente del Estado nacional mediante un comunicado. Los operarios debieron "reemplazar un tramo de un metro de longitud" de hierro fundido y colocar una "nueva válvula esclusa", precisó la compañía estatal.
"Dicha mala acción, pone otra vez de relieve la falta de coordinación en los trabajos de avance del Metrobus, para los cuales la Ciudad nunca consultó a la empresa sobre si los trabajos de cruce de cañerías para cableado de las estaciones, podrían afectar cañerías de AySa", insistió. Según la compañía de saneamiento el gobierno porteño prioriza "otra vez los tiempos de obra por sobre las buenas prácticas técnicas, ignorando la necesidad de realizar previamente sondeos exploratorios a fin de detectar y preservar el tendido de las redes de las diferentes empresas de servicios públicos". Por eso la firma advirtió que "se reserva el derecho de accionar contra el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y las empresas contratistas del Metrobus en resguardo de su patrimonio y a fin de percibir las indemnizaciones que correspondan".
