Mientras el secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini esperaba instrucciones de la presidenta Cristina Fernández, Scioli aguardaba para negociar la incorporación de candidatos propios en el oficialista Frente para la Victoria (FpV) que garanticen gobernabilidad para los próximos dos años.
En tanto, sus principales operadores, entre ellos el jefe de Gabinete provincial, Alberto Pérez, esperaron toda la jornada reunidos en la sede porteña del Banco Provincia a la espera de novedades, aunque sin éxito.
La vorágine podría extenderse hasta altas horas de la madrugada, ya que Massa tenía previsto encabezar esta noche otro encuentro con intendentes del PJ al que podría sumarse su posible aliado de Almirante Brown, Darío Giustozzi, pero también “sectores del sciolismo”. Si finalmente Scioli no recibe un gesto de la Casa Rosada, se podría integrar en un frente opositor con predominio del peronismo bonaerense, aunque excluiría a sectores antikirchneristas como el PRO y el denarvaísmo. Massa, por su parte, no confirmaría su decisión hasta mañana, sobre el cierre del plazo para la presentación de listas ante la Justicia Electoral, ya que en las próximas horas el jefe comunal de Tigre espera sumar a más sectores opositores de centroizquierda, entre los que estaría el titular del ARI, Adrián Pérez.
Más allá de un eventual acuerdo con Scioli, que de confirmarse cambiaría todo el escenario electoral, Massa avanzaría con una lista que llevaría en segundo y tercer lugar -esto también era parte de las negociaciones- al intendente Giustozzi y a una mujer deportista famosa, cuyo nombre mantienen en estricta reserva.
En cuarto lugar de la lista de Massa se mencionaba como una posibilidad, al ex gobernador Felipe Solá, seguido por un representante del intendente de Malvinas Argentinas, Jesús Cariglino (PJ opositor ex PRO) y Adrián Pérez. En tanto, en el kirchnerismo tomaba fuerza la postura del sector liderado por el hijo de la presidenta, Máximo Kirchner y el vicepresidente Amado Boudou, que impulsan para encabezar la lista de diputados nacionales al intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, quien podría ser secundado por Diego Bossio, o por la esposa del gobernador Scioli, Karina Rabolini, en caso de llegar a un acuerdo de último momento.
La tensión entre Scioli y el kirchnerismo creció ante las supuestas presiones para que Scioli deje la gobernación y encabece la lista de diputados nacionales, algo que el mandatario bonaerense dejó entrever a sus colaboradores que “de ninguna manera” aceptará, tras lo cual, surgió el nombre de su esposa para secundar a Insaurralde. Scioli esperó toda la semana una llamada de Olivos que, hasta ahora no llegó. En ese contexto, desde su entorno aclararon: “No descarta nada, lo único que haría que Scioli se aparte del espacio que ayudó a construir es que lo echen”, sostienen en La Plata, donde ponían como tiempo límite esta misma jornada.

