El agua amenazaba varias ciudades incluída Praga, la capital, por lo que los bomberos levantaron barreras para proteger el famoso centro histórico de la crecida del río Moldava.
En Austria hallaron a dos personas muertas y otras dos siguen desaparecidas en la provincia de Salzburgo, después de que sus vehículos fueran arrastrados por desprendimientos de tierra.
En el sur y este de Alemania decenas de miles de personas tuvieron que ser evacuadas, por lo que el Ministerio del Interior desplegó 500 policías, más de 1.700 soldados y 1.800 miembros de equipos de rescate en las zonas afectadas.
El temporal recordó a muchos la llamada "inundación del siglo", que en 2002 castigó Alemania y países vecinos.
"Lo que estamos viendo podría provocar una inundación de niveles nunca vistos", alertó el jefe de gobierno de Baviera, Horst Seehofer.
La canciller, Angela Merkel, visitará mañana las zonas más afectadas en Alemania, anunció hoy su portavoz.
La lluvia provocó el cierre de escuelas, carreteras y líneas ferroviarias en el sur del país y la interrupción del tráfico marítimo en los ríos Rin, Meno y Neckar.
Además, numerosos diques explotaron en la región sur de Polonia, inundando sobre todo áreas rurales, mientras que diversas ciudades de Eslovaquia y Hungría reforzaban sus defensas ante una posible crecida del Danubio.
Bruselas destrabó el envío de fondos de solidaridad a los países más golpeados, entre ellos Austria (1.700 millones de euros), Alemania (3.600 millones) y República Checa (872 millones).
