En los últimos años, ante el avance de los pastores mediáticos, la Iglesia católica comenzó a alentar a los padres cantantes como Marcelo Rossi, de la corriente carismática, que ha vendido millones de discos y libros.
El arribo de Francisco está previsto para el 22 de julio. Su agenda incluye un almuerzo con doce jóvenes en el Palacio Sao Joaquim, cuyas monjas cocineras propusieron prepararle un "churrasco", como llaman los brasileños al asado, pero la idea aún debe ser aprobada por el Vaticano.
"Como él es un papa argentino, la intención es montar una parrilla y prepararle un asado. Creo que le va a gustar" comentó la hermana Zila Carvalho, que será una de las responsables del menú papal.
La cocinera Juraciara Nabuco, que trabaja en la Arquidiócesis de Río, dijo que cocinar para Francisco será algo inolvidable.
"Estoy feliz pero también nerviosa. Cocinar para el Santo Padre es una responsabilidad muy grande. Voy a poner todo de mi parte y si pudiera llegar cerca de él, eso me pondría muy feliz". (Télam)
