El oficialismo obtuvo dos votos más del mínimo contemplado por la legislación electoral para temas que afectan al sistema electoral, mientras el rechazo recibió la adhesión de 31 votos de partidos de oposición.
Los oficialistas encararon desde las 13.30 del mediodía una cerrada defensa del texto que fue remitido por el Ejecutivo, y pese a que al promediar la sesión buscó introducir cambios, finalmente optó por mantener la iniciativa original.
La oposición criticó con dureza el texto y atribuyó al Gobierno la intención de crear un mecanismo para su impunidad judicial, así como cometer violaciones a la Constitución.
Esta noche, en tanto, los senadores debatían el segundo tema de la agenda judicial, la creación de tres cámaras de casación.
Por su parte, dejaron para mañana, a partir de las 12, la discusión acerca de la limitación de las medidas cautelares, que generó un fuerte debate entre sectores kirchneristas, como el que produjeron el secretario de Justicia, Julián Alvarez, y el presidente del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), el periodista Horacio Verbitsky.
En la Cámara de Diputados, en tanto, el kirchnerismo logró dar media sanción a tres proyectos que integran el paquete de leyes, referidos al acceso democrático a la Justicia, la publicación en Internet de declaraciones juradas de funcionarios públicos y la difusión de las causas judiciales.
La primera de las iniciativas tuvo el respaldo de 133 votos afirmativos y 109 negativos.
En la segunda, en tanto, el oficialismo logró sumar el respaldo de los diputados Omar Plaini, Facundo Moyano y Rodolfo Fernández, del radicalismo correntino, para concretar un resultado de 136 votos a favor y 106 en contra.
A la hora de la última votación, que finalizó 140 a 101, se sumaron cuatro legisladores del bloque Unidad Popular: Antonio Riestra, Claudio Lozano, Graciela Iturraspe y Liliana Parada, además de Estela Garnero, de Córdoba Federal, en tanto que Víctor De Gennaro, también de Unidad Popular, lo hizo en contra en las tres oportunidades.
El debate tuvo un nuevo capítulo de confrontación entre oficialismo y oposición, en el que el kirchnerismo volvió a insistir en que las iniciativas del Gobierno apuntan a “democratizar la Justicia” y las fuerzas opositoras respondieron que el objetivo real es “controlar el Poder Judicial, recortar poder a la Corte Suprema y reasegurar la impunidad”.
La presidenta de la comisión de Asuntos Constitucionales, la kirchnerista Diana Conti, afirmó que la reforma provocará “una democratización que asegure la vitalidad por siempre y para siempre de la libertad de todos los argentinos”, e indicó que los proyectos “no deben verse como un simple maquillaje”.
Si bien desde la oposición hubo cuestionamientos puntuales a los tres proyectos, los principales dardos fueron contra las leyes tratadas en el Senado que completan el paquete.
Se habló de “inconstitucionalidad”, se atacó la selección por voto popular de los integrantes del Consejo de la Magistratura, se consideró innecesario la creación de tres nuevas cámaras de casación y la reglamentación las medidas cautelares; y hasta se intentó vincular la reforma a la búsqueda de “impunidad” y con la denuncia periodística que involucra al empresario Lázaro Báez y sus lazos con el Gobierno.
Al respecto, la diputada de Libres del Sur Victoria Donda reclamó que el kirchnerismo “ponga a Báez a disposición de la Justicia”, y dijo que recién confiará en las intenciones de “democratización y transparencia judicial” cuando el Senado deje de estar presidido “por un funcionario público sospechado de ser un corrupto”, en alusión a Amado Boudou. Por su parte, la fundadora de la CC, Elisa Carrió, disparó que la reforma busca “declarar superflua la Constitución Argentina para salvar el enorme miedo de una familia a tener que explicar millones y millones de euros de un hombre que está muerto, y que iba por todo”, en alusión al extinto ex presidente Néstor Kirchner.
