En medio del reclamo, los vecinos aseguraron sentirse "indignados por la inacción de las autoridades municipales frente a la inundación que se llevó la vida de más de 50 personas".
En ese marco, exigieron la presencia del intendente Pablo Bruera en el lugar, y si bien el presidente del cuerpo legislativo, Javier Pacharotti, se comunicó telefónicamente con Bruera, el jefe comunal jamás se hizo presente.
Luego de una hora de extrema tensión, en la que hubo cánticos contra los funcionarios, insultos y hasta golpes de puños contra concejales oficialistas, los vecinos dejaron el recinto.
Esta tarde estaba previsto que en la primera sesión del año del Concejo Deliberante se trate la conformación de una Comisión Investigadora que estudie los motivos que causaron la inundación y dictamine las responsabilidades políticas de la tragedia.
