El juicio comenzó en abril de 2009 y la sentencia contra Riveros y otros cinco ex militares y un ex policía fue dada a conocer el 12 de agosto de 2009.
El segundo juicio comenzó en noviembre de 2009 y fue contra el último presidente de la dictadura, Bignone, y otros ex generales que comandaron Campo de Mayo.
Las sentencias, a cumplirse en cárcel común, se conocieron en abril de 2010 y Bignone fue encontrado coautor penalmente responsable por 11 allanamientos ilegales, 6 robos, 15 privaciones ilegales de libertad, 29 desapariciones y 38 casos de tormento, un número pequeño -aunque suficiente- de los casi 5.000 detenidos ilegales que pasaron por el lugar.
En tercer juicio condenó, el 14 de abril de 2011, a prisión perpetua a Patti, nuevamente a Bignone y Riveros y a Martín Rodríguez; y a seis años de prisión al ex comisario Juan Meneghini.
La Justicia los condenó por el asesinato de Gastón Gonçalves y los secuestros y torturas a otros seis militantes del PJ de Escobar durante la última dictadura.
El cuarto juicio, cuya sentencia se conoció el 4 de febrero de 2011, fue por la apropiación de Bárbara María de Guadalupe Ricchiuti.
En este juicio fueron condenados Luís José Ricchiuti a 13 años de prisión y su esposa Elida Renee Hermann a 8 años por los delitos de sustracción, retención y ocultamiento de Bárbara, hija de Beatriz Recchia y de Antonio García.
El quinto juicio fue en diciembre de 2011, en el que fue condenado a ocho años de prisión al ex comisario Juan Demetrio Luna como partícipe primario de la privación ilegal de la libertad agravada por violencia y amenazas contra Carlos José Fateche y Victorio Derganz, quienes fueron secuestrados en 1976 y detenidos en la repartición de Tigre.
El sexto juicio, cuya sentencia se conoció el 31 de mayo de 2012, condenó a 19 años de prisión a Roberto Bustos y a 9 años a Jorge Bianchero, ambos ex policías bonaerenses, al encontrarlos culpables de haber realizado tareas de inteligencia previas a un operativo que culminó con el secuestro de un grupo de jóvenes que concurría a un taller literario y al profesorado Mariano Acosta, en la ciudad de Buenos Aires, en 1979.
Finalmente, el séptimo juicio, cuya sentencia se conoció el 12 de marzo pasado, condenó a nuevamente a prisión perpetua a Bignone y Riveros, por crímenes de lesa humanidad cometidos contra 23 víctimas, entre ellas siete mujeres embarazadas que dieron a luz en maternidades clandestinas.
