Al igual que sucede en el distrito porteño, la intención es reunir a los principales dirigentes bonaerenses para que compartan un evento y comience a difundirse la foto de quienes avanzarán hacia las primarias de agosto y las generales de octubre.
Hasta el momento, el único escollo lo constituyen los integrantes de Unidad Popular (UP), representado en provincia por el dirigente de la CTA Víctor De Gennaro, que rechaza el acuerdo con el radicalismo, al igual que sus aliados porteños.
Los radicales especulan con que el FAP le ofrecerá sumarse a la estructura del frente que lidera Hermes Binner para solucionar parte de sus conflictos internos pero la oferta de la UCR será conformar un frente tradicional, respetando las identidades partidarias.
El diputado radical Ricardo Alfonsín inició hace varios meses recorridas por la provincia con la intención de renovar la banca que obtuvo en 2009 de la mano del Acuerdo Cívico y Social, donde también compartía lista con Stolbizer.
Así como los radicales buscan que Alfonsín encabece la lista, los del GEN de Stolbizer quieren que su líder se ponga al frente de la nómina, amparados en el buen resultado que obtuvo la postulación presidencial de Binner por sobre la de Alfonsín en 2011.
Por eso, no se descarta que en las primarias de agosto se solucione el dilema por la cabeza de lista y luego se sumen el resto de los candidatos a través del sistema D'Hont, de acuerdo a los votos que haya recibido cada lista.
Este sistema también serviría ante un eventual conflicto interno en el radicalismo, en donde se podría invitar al sector que no esté de acuerdo con la nómina que lidere Alfonsín a presentar su propia lista y, en base a los votos, poder aportar algún candidato.
Tras la ruptura con el espacio del intendente de San Isidro, Gustavo Posse, una de las disidencias podría provenir de parte de Leopoldo Moreau pero en el alfonsinismo no descartan que proponga negociar a su hija Cecilia como candidata, en representación de la primera sección.
Entre los interesados en renovar, figuran María Luisa Storani y el bahiense Juan Pedro Tunessi, uno de los principales defensores del alfonsinismo en territorio bonaerense, mientras que el ex cobista Mario Barbieri no estaría interesado con continuar en su tarea parlamentaria.
Al radicalismo también le preocupa sellar el acuerdo con el FAP para lograr más fuerza para los comicios de legisladores provinciales, donde son muy altos los pisos para obtener una banca. La experiencia de 2011 fue más que suficiente: de las 23 bancas de senadores que se renovaban, el oficialismo se llevó 21 lugares, el radicalismo obtuvo uno y el espacio de Francisco de Narváez el escaño restante.
Es decir que si no logran una buena elección en las distintas secciones electorales, perderán aún más presencia en la Legislatura bonaerense que ya está dominada por kirchneristas y sciolistas.
