La mujer, que después de 12 años logró una sentencia firme por el crimen de su hijo Mariano, el 21 de septiembre de 2000, que fue víctima de la violencia institucional, en el marco de una persecución policial en San Isidro, opinó “que la reforma es necesaria y también la democratización”.
“Estoy de acuerdo con que los jueces deben ser elegidos por concurso y que deben pagar impuestos y ganancias pero lo que más me preocupa es que cualquier persona pueda acceder a la justicia”, consideró.
Para la mamá de Mariano, “la justicia es un servicio y todos deberían poder acudir a ella y obtener respuestas. Cuando algo no está al alcance, es como si no existiera”.
El caso Witis fue emblemático porque el pedido de justicia no solo fue para Mariano, sino para Darío Riquelme, el chico que había asaltado a su hijo y que también fue fusilado, privado de su derecho a un juicio.

