La inmensa mayoría de la población israelí paralizó sus actividades: los conductores se bajaron de sus vehículos y se quedaron parados y en silencio en calles y rutas como muestra de respeto a la memoria de las víctimas de la “Shoá” (Holocausto, en hebreo).
Israel rinde homenaje así a los seis millones de judíos muertos en los ghettos y campos de concentración nazis, en una política destinada a acabar con el judaísmo europeo con un plan conocido como la “Solución Final”.
Este homenaje solemne, que comenzó en la tarde de ayer, se prolonga durante todo el día de hoy, en el que las televisiones emiten reportajes y películas sobre el Holocausto y se desarrollan actos institucionales y servicios religiosos.
La ceremonia central que dio inicio a la conmemoración tuvo lugar ayer en el Museo del Holocausto de Jerusalén (Yad Vashem), con el recuerdo del 70 aniversario de la sublevación en el ghetto de Varsovia, según despacho de EFE.
Israel fijó el Día del Holocausto una semana antes de la fecha del establecimiento del Estado judío de acuerdo al calendario hebreo, una conmemoración que en los países occidentales tiene lugar el 27 de enero, día de la liberación del campo de Auschwitz por las tropas soviéticas. (Télam)
