Aunque "viajamos diez días antes, la intención mía siempre fue poder nadar el 24 de marzo como forma de expresar un compromiso permanente con la vigencia de los Derechos Humanos y con la causa 'Malvinas por siempre argentinas'", dijo González.
"Por suerte las condiciones meteorológicas nos ayudaron y ayer por la mañana pudimos realizar la actividad -relató-, ya que a la tarde hubo tormenta y lluvia con las que hubiera sido imposible cruzar el Canal".
González es miembro del equipo master del club Sitas de Palomar, guardavidas de la Cruz Roja Argentina y profesor de inglés en escuelas públicas secundarias del partido bonaerense de La Matanza.
Además del propósito deportivo, la experiencia estuvo orientada a cooperar con las instancias de formación profesional de guardavidas y nadadores de rescate.
El evento tuvo el apoyo y la fiscalización del club de actividades acuáticas Eco Deportes de la capital fueguina, la Prefectura Naval Argentina (PNB) y la Armada Chilena.
El cruce del Canal de Beagle requirió un período de preparación intensiva en diversos escenarios de Tierra del Fuego y estuvo orientado por María Inés Mato, de acuerdo con un programa de entrenamiento diseñado durante 2006 para nadar en aguas antárticas.
González agradeció a "Daniel Campana, delegado de Isidro Casanova y a los diputados María Esther Balcedo y Julio Catalán Magni", ambos del FpV, quienes colaboraron con los pasajes para él y su entrenadora, pusieron a disposición un vehículo en Ushuaia y se hicieron cargo de los gastos del gomón que exige la PNA para realizar el cruce, entre otros aportes.
