Macri, quien viajó a la Santa Sede para presenciar la entronación de Bergoglio, señaló a radio Diez que “se ha levantado la Argentina a acompañar este orgullo de tener un Papa argentino, una enorme esperanza”.
“Esperanza de que esto definitivamente marca un cambio de época. No es para menos. Es el hecho más importante que ha vivido nuestra historia en Argentina. Aparte, este Papa, como arzobispo de Buenos Aires, venía predicando hace diez años a favor de la concordia, del respeto, de la buena convivencia, de la unidad nacional”, precisó.
“Espero que todos los vivamos como una oportunidad de gran reconciliación nacional”, advirtió, y comentó que con Bergoglio tuvo “una agenda intensa de trabajo en conjunto que nos permitió una linda convivencia y tener la oportunidad de recibir sanos consejos de parte de él”.
