La situación se agravó al darse a conocer la venta por parte de los actuales dueños, a otro grupo privado que si bien reconoció lo adeudado a los trabajadores, ofertó pagar sólo el 25% en cómodas 18 cuotas.
Desde el 12 de diciembre pasado, el sanatorio está cerrado por decisión empresarial y tomado por los trabajadores que temen un desaguace de sus fuentes de trabajo.
