"Se trata de un momento histórico para el país que cambia, pues brasileños reciben su propia casa con el apoyo gubernamental", señaló la mandataria, citada por Prensa Latina.
Recordó que cuando se inició este plan hace tres años bajo la presidencia de Luiz Inacio Lula da Silva, "muchos dudaron y ahora los hogares son una realidad".
La jefa de Estado explicó que el proyecto garantiza viviendas para familias con ingresos de hasta cinco mil reales (2.500 dólares) al mes, y apoya a otros grupos más pobres con entradas de hasta 1.600 reales (unos 730 dólares).
