Cherei, uno de los directivos de la AFSCA, el organismo encargado de aplicar, interpretar y hacer cumplir la nueva Ley de Medios, confesó que "uno no pensaba que en tan poco tiempo, una nota radial de diez minutos un domingo a la noche, podía llegar a tener tanta magnitud, en función de la tergiversación de un par de palabras".
El funcionario había dicho en un programa dominical de la radio FM Simphony de San Isidro que "nosotros vamos a controlar que haya diferentes estilos editoriales, también diferentes técnicos, diferentes periodistas, diferentes camarógrafos...".
Ayer, la AFSCA emitió un comunicado en el que aseguró que los dichos de Cherei correspondían a un "recorte de una entrevista radial" y que "se buscó tergiversar la información".
Pero, esta mañana, Cherei admitió que "en realidad, se confunde mi propio discurso en función de que nosotros estamos buscando que existan muchas líneas editoriales, que existan más líneas editoriales de las que existen hoy. Por eso también pasa lo que me pasó a mí".
Cuando la periodista de FM Delta le señaló que si efectivamente dijo que el control sobre la titularidad podía depender de la línea editorial de los medios, contestó que "la pregunta fue en función de los testaferros" y resaltó que "queda claro que nosotros no podemos, de ninguna manera, analizar las líneas editoriales o cuestiones de contenido".
Cuando se le remarcó que era respuesta era diferente a la esgrimida anteriormente, el funcionario dijo que "por supuesto" pero aclaró que "en función de haber dicho, probablemente, haberme equivocado en un par de palabras" se montó "una jugada que tiene que ver con el actuar de grupos en función de desprestigiarnos".
"Para eso hay que aprender a ver el lugar en el que uno está y la exposición que uno tiene. Esto tuvo una repercusión mucho mayor que uno no esperaba", concedió.
Según Cherei, sus palabras habían sido "aclaradas en la misma nota, pero el título vendible ya estaba, para desprestigiarnos. En lo personal, que me desprestigien a mí no sería lo más grave. El problema está en que yo, como funcionario público, como funcionario de un organismo estatal, en este caso de la AFSCA, en función de que a mí me desprestigien, también lo están haciendo al organismo y a los compañeros que están trabajando".
