La Cámara de Casación redujo la pena a 16 años y ya cumplió la mitad de su condena por lo que fue beneficiado con el régimen de salidas transitorias. El Tribunal que lo condenó se opuso a a esto, pero sólo logro que el beneficio sea “mínimo”, o sea, que sólo puede salir 24 horas por mes, y como garante está la esposa de Sasso, con quien se casó mientras afrontaba el juicio oral.
Durante el proceso contra este excura, que fue el primero en ser condenado en el país por abuso de menores, se probó que Sasso invitaba a menores a su habitación a cambio de darles golisnas y allí las manoseaba y se masturbaba delante de ellas.
La policía secuestró en el lugar, profilácticos usados y pornografía infantil que el cura tenía almacenada en su computadora y en revistas pedófilas.
