Los trabajadores de la línea de colectivos mantienen un largo conflicto con la empresa. En agosto, los delegados denunciaron un atentado contra el referente gremial Hector Cáceres, a quien le incendiaron el auto en la puerta de su casa. Los choferes afirmaron que no era la primera vez que recibían ese tipo de ataques y apuntaron a la firma NU-Dota.
Entre los últimos reclamos gremiales, los empleados pararon seis días en abril en rechazo a cuatro despidos “arbitrarios” (tres de los cuales fueron por enfermedad) y por mejoras salariales y laborales, entre las que se encontraba una mayor frecuencia en el servicio.

