La Sala Cuarta de la Cámara, con las firmas de los jueces Mariano González Palazzo y Carlos González reconoció que se "desviaron fondos de la cuenta corriente y de la caja de ahorros" de la víctima del fraude "que se afectaron al pago de recarga de tarjetas para dos líneas celulares por las sumas de 98 y 100 pesos respectivamente y a la transferencia de 3.000 pesos a la caja de ahorros" del ahora procesado.
"La circunstancia de que hubiera devuelto ese monto en seis cuotas mensuales de 500 pesos que fueron debitadas de su cuenta después de que el Banco advirtiera la maniobra y le reclamara su restitución no torna en atípica la conducta puesto que su desarrollo no estaba en curso al tiempo en que se reintegró el dinero mal habido", sostuvo el tribunal.
Para los camaristas, el imputado "al retirar el dinero transferido a su cuenta sabía de su ajenidad".
