Según informaron las autoridades, los delincuentes, que portaban armas de fuego de grueso calibre, ingresaron a una vivienda situada en General Lavalle al 2700 disfrazados con uniformes policiales. En el interior redujeron por la fuerza a las personas que se encontraban en el inmueble y las tomaron en condición de rehenes.
Inmediatamente, los ladrones comenzaron a revisar las diferentes dependencias. Los individuos ataron a los damnificados, a quienes amenazaron con provocarles quemaduras y sustrajeron distintos objetos de valor y luego huyeron, en una camioneta bordó. “Lo único que quiero es poder olvidarme de lo que pasó”, le narró al diario Crónica la atemorizada mujer de 70 años, quien estuvo privada de la libertad.
Se trata de determinar si los miembros de la organización de marginales actuaron “al voleo”, o si conocían las actividades habituales de la familia. Intervino la Dirección Departamental de Investigaciones de San Isidro.
