En un mensaje transmitido por cadena nacional, que se extendió durante casi una hora y 10 minutos, la mandataria explicó que mañana, cuando se cancele el Boden 2012, la deuda pública en moneda extranjera quedará reducida al equivalente del 8,4 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI), contra el 92 por ciento que representaba en 2002.
Explicó en este marco que el 22 por ciento de esos títulos están en manos de tenedores locales mientras el 78 por ciento pertenece a "capitales extranjeros, en su mayoría grandes fondos de inversión".
"Todo esto se ha hecho pagando rigurosamente sin acceso al mercado de capitales, con recursos de los argentinos", señaló.
Fernández de Kirchner aprovechó la ocasión para defender una vez más el modelo económico impulsado por el gobierno desde el 2003 y para anunciar también el segundo incremento que la ley dispone para los jubilados y pensionados.
Englobó entonces los dos anuncios para resaltar esa política iniciada en el 2003 que nos permite "hacer honor a la deuda con los ahorristas y hacer honor a la deuda social con los jubilados".
"Hoy se cumple un ciclo histórico", dijo, y hasta fustigó a los que afirmaban que "nunca se iba a pagar".
Al mismo tiempo, la presidenta replicó a distintos sectores opositores que cuestionan las restricciones al mercado cambiario y el comercio exterior y advirtió que "la Argentina no hace dólares sino que lo hace Estados Unidos, que le transmite sus problemas al resto del mundo".
En el plano de defender su gestión, Fernández de Kirchner resaltó que "bancos y empresas nunca ganaron tanta plata que con este gobierno".
"Este gobierno puede no gustarle a muchos porque somos 'peronchos'", advirtió, para afirmar que estar "orgullos de formar parte de una gestión que ha logrado que sus trabajadores tengan el mejor salario de América Latina".
En el discurso, Cristina Fernández cuestionó, sin nombrarlos, al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, presente en el recinto, y al titular de la CGT, Hugo Moyano.
Con una sonrisa y en tono de broma, señaló que "no trajimos aquí a ningún convicto, pero por ahí hay algún procesado", en obvia alusión a Macri por la causa de las escuchas ilegales.
Para el camionero, fue un poco más sutil y, luego de explicar que el primer tenedor argentino fue "un sindicato que no es oficialista ni opositor", advirtió que los gremios "deben representar los intereses de los trabajadores, no hay sindicatos opositores ni oficialistas".

